Firmat, martes, 02 de marzo de 2021
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Locales | 19/01/2021
Una tradición italiana que sigue vigente
Conserva de tomate fatto in Firmat
Siguiendo una antigua receta, la familia Tenaglia Polo cosecha sus propios tomates y elabora conserva para consumir durante el año. La tarea se realiza entre diciembre y enero.
El vértigo de los días y la imposición constante de nuevos hábitos hace que sanas costumbres que tiempo atrás eran moneda corriente hoy sean vistas como un hecho extraordinario. Una de esas prácticas es la autoproducción de alimentos para consumo familiar.

En los años ‘50, la familia Tenaglia llegó desde Italia a suelo argentino. En su equipaje trajeron numerosas tradiciones que sostuvieron a lo largo del tiempo y que más tarde legaron a sus hijos. Una de esas costumbres es la siembra y el cultivo de frutas y verduras para consumo doméstico.


“Vinieron después de la guerra. Siempre cultivaron la tierra y criaron sus animales para consumo familiar, pero también han trabajado la tierra en los campos. Así fue como empezaron”, contó Adriana Polo, quien está casada con uno de los descendientes de la familia y desde hace mucho abrazó la tradición de la huerta y los productos fatto in casa.

Días atrás, Adriana utilizó la red social Facebook para compartir un video de cómo, siguiendo una vieja receta, procesan los tomates de su huerta y los convierten en una exquisita conserva de tomate que consumen a lo largo del año.

“¡Cuando compartí el video me querían comprar las plantas! (risas) Pero, bueno, yo les dije que la salsa no, eso sí que no lo vendo. También tenemos cebollas. Este año cosechamos veinte cajones. También tenemos calabazas y calabacitas. Los guardamos para todo el año”, dijo Adria-na, quien detalló que luego de cada cosecha eligen las mejores semillas de los mejores tomates y así van logrando cada vez un mejor producto.

Ahondando en el proceso, la firmatense explicó que tienen “una máquina especial que separa las cáscaras y las semillas y quedan aparte. Se extrae la pul-pa y va a un recipiente con un lienzo para que se escurra el agua y así queda aún más concentrado el tomate, luego se hace la conserva y se envasa”.

“Lo guardamos en una despensa en la casa de mi suegra. Ella tiene un lugar especial, y se guarda allí. Es un lugar fresco como toda despensa. Hay que recordar que antes de ser pasado por la máquina, el tomate se hierve. Luego se escurre, se envasa, y después se vuelve a hervir dentro de los frascos. Entonces queda todo cerrado herméticamente. Eso puede quedar hasta tres o cuatro años en la estantería, y no tiene nada de conservantes. A esa salsa nosotros le ponemos albahaca y cebolla y lo tritura todo esa misma máquina”, detalló Adriana, que desde hace tiempo es la responsable de mantener en pie una sabrosa tradición familiar Ítalo Argentina.

Periodista/Fuente: Mariano Carreras (El Correo de Firmat)
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